Cuando un tío te engancha entre sus piernas, no te suelta.
Esto a priori parece una tontería o una obviedad, sin embargo tiene su explicación. Ya he explicado muchas veces lo muchísimo que me gusta el sexo y cuanto más bizarre más me gusta pero no siempre que estás en esa situación y has llegado y te has situado ahí, justo donde en tu momento de calentura te esperabas estar y necesitabas ponerte, a veces el momento es muy intenso y esa intensidad valga la redundancia, se te va de las manos.
De pronto me veo en un cine porno, medio a oscuras y comienza el toqueteo... Yo me pongo muy muy blandita y él muy muy duro aunque la dureza no le da para mucho, le da lo justo para ponérmela en el coño, no más allá. Sin embargo claro si la sala no está sola se animan a la fiesta otros caballeros que anden por allí.
Entonces me veo con el vestido abierto las piernas en la butaca de delante el señor en medio de mí con la polla semi enganchada y semi flácida y hundió por detrás cruzando los brazos alrededor de mis tetas.... Sí, muy caliente todo y por supuesto me corro enseguida. Yo me voy toda por la pata en cuanto me toca la polla el coño el otro me agarra por detrás y veo gente que se está tocando la polla. Sí, me corro yo pero puede una chica dejar el percal así? Te contesto,: no siempre. A ver, nadie te va a obligar a que hagas nada pero ya estás ahí desnuda y ofrecida y hay tíos que han hecho cosas contigo y te están mirando y hay más machos calientes. Muchas veces no están dispuestos a dejarte marchar sin convencerte. No hay violencia pero te convencen... Ya me entiendes... Me vuelven a sentar... Verás que gustito te voy a dar... Siente mi polla un poquito déjame.... Sinceramente llega un momento en que ya siento asco. A mí los viejos verdes como a nadie les gusta, a mí tampoco y menos entonces con veintitantos años, pero es que ese asco todavía me hacía correrme más. Es que temblaba toda como un flan es que no me he corrido más en mi puta vida que en esos asquerosos sitios.
Es que me he meado de puto gusto! Quieres más? Siempre había más. Creo que se avisaban unos a otros. La mayoría me la metían y ni siquiera me las metían erectas, se les iba cayendo la leche por el camino. Ahí me llenaban el coño los muslos la ropa... Venía otro y a lo mejor me follaba un poco pero tampoco aguantaba demasiado y es que la situación era tan putamente morbosa que yo sentía que me estaban jodiendo de mala manera, que ya era un poco abuso pero a la vez yo misma pensaba que tenía que dejarme de prejuicios y disfrutarlo porque luego cuando estaba sola yo misma me masturbaba pensando en todo aquello.
Quizá sea una disfuncional en el sexo pero es que todo eso me molaba. Sentirme así de sucia y violada. Atrapada en las butacas de un cine puerco de pornografía llena de leches de los viejos más asquerosos que te puedas imaginar. Follada y aturdida. Asqueada de mí misma...
Dejaba pasar los días y pensaba que nunca más haría aquello sin embargo cuando iba le había solo uno o dos tíos me esperaba que hubieran más para sentirme así de usada... Eso me quitaba todo el estrés. Ese tipo de sexo era la mejor medicina para mí. Me encantaría volver a tenerlo ahora de hecho ahora que grabo películas me gustaría poder grabarlo y poder hacer cine de este tipo con hombres maduros grabarnos y poder colgar las películas.
Ya no soy la chiquilla que era antes soy una mujer madura y disfruto con mi cuerpo y quiero hacerlo quiero disfrutar pero claro para hacer películas los hombres tienen que consentirlo y no me vale cualquier tipo de hombre tiene que ser gordito mayor de 65 años y ese tipo de cosas lo que se considera como un viejo verde pues de eso.
Bueno pues nada que aquí os dejo mi calenturientamente rastrero pensamiento de viciosa y no voy a poner ni fotos para que leáis bien con los ojos bien abiertos y las pollas bien fuera.
Si os quiere siempre
Marina
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